Un reto apasionante y cargado de responsabilidad, ¡suerte!

Han corrido ya ríos de tinta, desde hace varías décadas y sobre todo tras la caída del muro de Berlín, sobre la crisis de la socialdemocracia europea. A principios de este milenio parecía que la llamada Tercera Vía de Tony Blair tenía las claves para volver a relanzar la socialdemocracia. Sin embargo, con el tiempo estas tesis desdibujaron los clásicos principios socialdemócratas y dieron entrada en el ideario progresista a algunos de los principios del Consenso de Washington y a postulados neoliberales que sumieron a algunos partidos socialistas en crisis aún más profundas.

Actualmente, los gobiernos socialdemócratas de Valls en Francia y de Renzi en Italia están teniendo notables tensiones y oposiciones internas dentro de los propios partidos socialistas a costa de las reformas que están emprendiendo, muchas de ellas exigidas por la Unión Europea. Probablemente, de estos enfrentamientos dependa en buena medida el futuro a corto plazo de la socialdemocracia europea.

Estoy convencido de que, a pesar de la crisis, las posturas socialdemócratas son el camino hacia unas sociedades más libres y más justas. La plena libertad sólo puede venir por el camino de la igualdad. Así, en España el PSOE está haciendo unos esfuerzos ingentes para construir y poder implementar un ambicioso programa socialdemócrata que modernice, palie las desigualdades y traiga progreso a nuestro país.

Además, desde hace tiempo, creo que será mi generación –las de los nacidos en los ochenta y principios de los noventa– la que a medio plazo deba atajar muchos de los retos que actualmente se les plantean a los socialdemócratas europeos. En cualquier caso, es imprescindible que trabajemos por consolidar, ampliar y asegurar el Estado de Bienestar, porque como dice Joaquín Estefanía en el prólogo de la última edición española del libro Derecha e Izquierda de Noberto Bobbio, “El Estado de Bienestar (es), la mejor utopía factible de la humanidad.

Así, muchos amigos y amigas, compañeros y compañeras, comienzan a asumir importantes retos políticos en aras de construir un país más justo y más igualitario. Sus nombres estarán en las papeletas del PSOE en las próximas elecciones municipales y autonómicas, del 24 de mayo. Este es el caso del trio de ases ilipense – Miguel Ángel, Felix y Amalía – que quieren cambiar con un proyecto muy ilusionante, que he tenido la oportunidad de conocer de cerca, la realidad de Zalamea de la Serena; de dos cracks moralos – Jandro e Iñaki – que con tanta inteligencia como buen humor serán pieza clave del desarrollo de Navalmoral; de Soraya, con quien tanto he colaborado y aprendido sobre el feminismo, que pondrá toda su energía a disposición de su amada Herrera del Duque; de Valentín en Medellín que quiere empezar algo nuevo y que parece verdaderamente esperanzador; de Ismael, con el que he escrito un libro que en lugar de capítulos tiene mociones y resoluciones, de Felipe y de Cristina, en las listas a la Asamblea de Extremadura; de Luis en Cáceres; de Leticia y Juan Antonio, en Villafranca; de Fátima y Juan Carlos en Talarrubias; de Natalia en Coria; de Sergio en Vivares; de Manolo y María en Olivenza; de Carol en Arroyo de la Luz;de Carlos en Llerena y; de tantos y tantas otras que se implicaran para mejorar nuestra región y nuestros pueblos.

También en mi ciudad, mis apreciadas Cristina y Marta, a quien tanto doy la lata con cuestiones varias y que siempre tienen una sonrisa y un buen consejo dispuesto; y mis buenos compañeros Juan Antonio, Sara, Vicente y Juanfran, que con tanto trabajo y esfuerzo empujan el carro de un proyecto de cambio lleno de ilusión y esperanza.

Ellas y ellos comenzarán a construir el futuro de sus pueblos y de la socialdemocracia, en un reto apasionante y cargado de responsabilidad porque con la excusa de la crisis no se puede abandonar a nadie en la cuneta de la carretera del progreso. ¡Mucha suerte amigos y amigas!

4 comentarios en “Un reto apasionante y cargado de responsabilidad, ¡suerte!

  1. Ay José, en mi opinión la socialdemocracia es una utopía, un engaño en el muchos ya no caemos. Defiende un Estado del Bienestar que es capaz de sacrificar a la mínima amenaza del poder financiero. No sé cuál es la alternativa al modelo económico actual que no nos haga caer en errores del pasado, pero la socialdemocracia desde luego no representa ningún cambio. Es sólo una versión del capitalismo más light para los ciudadanos Como diría David Harvey, es inútil creer que un capitalismo moderado es posible.

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s