El Camino de Santiago

“Soledad, libertad,

dos palabras que suelen apoyarse

en los hombros heridos del viajero”.

Luis García Montero

 

No quiero ser descuidado y olvidar esos maravillosos versos de Machado sobre el camino y los caminantes –“Caminante, no hay camino, se hace camino al andar”– pero es que los de García Montero que encabezan el post me vienen como anillo al dedo. Por cierto, son del poema Las razones del viajerodel libro Habitaciones separadas, del que Quique González dijo debería haber un ejemplar en todas las casas–no en vano en este poemario se incluye “Aunque tú no lo sepas”, uno de los poemas más conocidos de García Montero y que sirvió de inspiración a Quique González para escribir la mítica canción que interpretaba el siempre recordado Enrique Urquijo–.

fullsizerender-4Éste fue un verano atípico de vacaciones forzosas, de momentos de desánimo, de un suspenso inesperado que obligó a parar y de amable descanso familiar. Mañana, solo y libre, con los hombros heridos –en sentido figurado–, comenzaré el Camino de Santiago desde St-Jean-Pied-de-Port, como colofón a la caída y el aprendizaje de la derrota.

Además del componente religioso cristiano de culto jacobeo y de búsqueda de una gratificante experiencia personal –el Camino es como la vida misma, duro y de gran belleza–, mi peregrinaje tiene también una vertiente cultural. No es exagerado afirmar que el Camino y los lugares por los que transita son señaladas manifestaciones de la cultura cristiana occidental y un espejo donde se ha ido reflejando la historia de Europa. Por esta vía penetraron en España movimientos culturales y artísticos, e incluso invasores –por ejemplo, el paso desde St-Jean-Pied-de-Port a Roncesvalles es conocido como la Ruta de Napoleón porque por allí entraron sus tropas­–.

La idea inicial es completarlo en distintas fases, tal y como me recomendó mi amigo/primo Lorenzo. Este septiembre llegaré a Logroño, en siete etapas, con mi ritmo –el Camino no es una competición deportiva–, disfrutando de la experiencia y de cada uno de los pasos, y obteniendo satisfacción en el esfuerzo. Os contaré aquí cada una de las jornadas, con sus correspondientes anécdotas, vivencias y ampollas en los pies, pero tendréis que esperar a que regresé para poder leerlas –no dispondré de medios para publicarlas durante el recorrido–.

Parto con el sueño y la esperanza de llegar a Santiago. Como dice Paulo Coelho –no me tengas en cuenta que lo cite, te aseguro que no volverá a ocurrir-, “la posibilidad de realizar un sueño es lo que hace que la vida sea interesante”.

¡A caminar se ha dicho!

Un comentario en “El Camino de Santiago

  1. Me parece fantástica tu aventura. No dejes de tenernos al corriente y disfruta por mí también, que estaría encantada de haber tenido narices de hacerla ( pesan los años y los kilos, me temo) Un abrazo.
    Pd : Aún no he abierto el libro que me regalaste pero que sepas que me encantó el rato de charla en vuestro patio. Un placer disfrutar de tu sabiduría.

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