Cuestionario sobre los retos de la socialdemocracia a NINO TORRE

Nino Torre, abogado, asturiano de Sotrondio, tiene a sus treinta años un currículum y un bagaje político admirable. Fue descarga (1)Secretario general de Juventudes Socialistas de Asturias, comienza ahora su segunda legislatura como diputado en la Junta General del Principado de Asturias y es el Secretario General de Juventudes Socialistas de España. Él mismo ha confesado, en alguna otra entrevista, que lleva el socialismo y la política en la sangre.

Así, nadie mejor que un joven comprometido y luchador, exponente de una nueva generación llamada a definir muchas de las líneas directrices del proyecto socialdemócrata, para ser el primer invitado en los cuestionarios sobre el futuro de la socialdemocracia.

– ¿Cuáles son, en tu opinión, los principales retos de la socialdemocracia en la actualidad?

Desde el inicio de la crisis financiera, el estallido de la burbuja inmobiliaria, y la gestión política de austeridad y recortes, el socialismo se encuentra en una encrucijada. Ya no es posible continuar asentados en la comodidad que nos ofrecía la gestión de la riqueza. Era fácil repartir beneficios económicos, generados por el flujo del capitalismo, entre las clases medias. Pero la idea de felicidad construida en las últimas décadas, vinculada al consumismo, ya no es suficiente. El Estado del Bienestar no puede ser un producto nacido de los beneficios económicos de un sistema; sino que, en sí mismo, debe ser un paquete de derechos básicos que sustente todo el proyecto común de un Estado. La calidad de éste debe contar unos criterios evaluables y objetivos; cuantificables. Esta calidad debe ser garantizada legalmente y no puede verse afectada por los vaivenes económicos. El socialismo debe situar a la persona en el centro de todo. A la persona como ciudadana, con derechos irrenunciables. Esto incluye, por tanto, en términos genéricos, una educación de calidad que dé las mismas oportunidades a todos los ciudadanos; una sanidad pública que garantice el respeto a la dignidad; unos servicios sociales que impidan la exclusión social y la marginalidad. Y, además, la creación de empleo seguro que impida que nadie deba elegir venderse a cambio de una precariedad que, cada día, aplaste los sueños de futuro de la gente.

— ¿Cuáles deben ser las políticas que identifiquen a los partidos socialdemócratas?

Como ya dije, al socialismo se le debe identificar con la defensa de un Estado del Bienestar sólido, amplio y seguro. Eso implica, a su vez, una fiscalidad determinada que, al margen del ciclo económico, no deje de exigir mayor esfuerzo a las clases altas.

Nuestras políticas deben ser justas, en términos sociales, y constructoras de igualdad. Ante quienes, desde posturas liberales, creen que el Estado debe difuminarse para que la voluntad de la persona no se vea capada, nosotros creemos en un Estado que acompañe y ayude al ciudadano para que sea capaz de desarrollar una vida en plenitud.imagesj

Debemos, además, construir una alternativa económica al capitalismo. La crisis económica ha sido una crisis de ese modelo y del pensamiento neoliberal, aunque paradójicamente hayamos sido la socialdemocracia europea la más afectada en las distintas convocatorias electorales y, en especial, en las elecciones al Parlamento Europeo. Si somos tan sólo gestores de buenas intenciones del capitalismo, perderemos todo el apoyo ciudadano de quienes creen que hay mucha injusticia detrás del escaparate de dicho modelo económico.

Además, debemos ser los abanderados ideológicos del crecimiento basado en el conocimiento, la innovación y la investigación. Así como del crecimiento sostenible medioambientalmente.

— ¿Cuáles deben ser las bases del proyecto socialdemócrata con respecto a los jóvenes?

Cuando los socialistas conseguimos la confianza de la ciudadanía en 2004 parecía que la única aspiración de la juventud era la de obtener una vivienda que permitiera el inicio de su emancipación y, en algunos casos, la creación de un núcleo familiar.

Eran los años del crecimiento económico, del ladrillo. Los años en los que muchos jóvenes abandonaron sus estudios porque en la construcción conseguían ganar dinero sin tener que pasar varios años dedicados al aprendizaje académico o formativo.

Ahora ya no hablamos de obtener una vivienda, hemos retrocedido un paso, y lo que hace falta es empleo. Y empleo de calidad.

Por un lado debemos pensar en todos esos jóvenes que han tenido que irse al extranjero para encontrar una oportunidad laboral. Jóvenes formados que hicieron todo lo que se les pidió. Formarse, tener una carrera, hablar idiomas. Y, a pesar de ello, la promesa de un futuro próspero no se cumplió con ellos. Por eso, nuestro país, si quiere ser un país decente, debe recuperar a todos ellos, favoreciendo su retorno.14529542150_02535a9a26_m

Pero también debemos pensar en todos esos jóvenes sin cualificación que habían dejado sus estudios para irse a un sector productivo que estalló por los aires y que no volverá a absorber la misma cantidad de demanda de empleo. Si no situamos la Formación Profesional en el espacio de importancia que merece, ni convalidamos la experiencia laboral adquirida con títulos profesionales, estaremos lastrando las vidas de miles de jóvenes.

— ¿Qué papel debe tener JSE en la definición del proyecto futuro? ¿Cuál crees que son actualmente sus principales contribuciones?

Juventudes Socialistas debe continuar siendo el hijo o la hija rebelde del PSOE. La que cuestiona siempre las cosas. La que no se conforma con “esto es así porque sí, porque lo digo yo”. El pensamiento sólo se desarrolla cuando hay preguntas que contestar, cuando alguien te sitúa frente al espejo y te enseña cómo eres y no cómo crees que eres. Así que JSE seguirá siendo siempre ese elemento molesto, incómodo. Y no porque nos guste ser unos tocanarices, sino porque ésa es nuestra utilidad. Hace años el PSOE no apostaba tan firmemente por la laicidad. Juventudes sí lo hacía. Y podemos decir lo mismo de la reforma constitucional que, desde hace tiempo, nuestra organización venía reclamando como necesaria para poder vincular a muchas generaciones de españoles que no habían participado del proceso constitucional del 78 y necesitaban identificarse con un sistema político propio. Nosotros somos, en este sentido, visionarios políticos, como podían serlo en su día, en el ámbito de las nuevas tecnologías, los jóvenes que se pasaban horas en su garaje inventando nuevos ordenadores, sistemas operativos, redes sociales y que eran vistos por sus mayores con condescendencia y, su trabajo, con escepticismo.

— ¿Cuales son los elementos caracterizadores del proyecto socialdemócrata en Asturias?

En Asturias los socialistas aportamos seriedad y rigor. En las elecciones autonómicas de 2011 el partido de Álvarez Cascos logró más diputados que la FSA-PSOE. Lo hizo, además, con un discurso muy parecido al que escuchamos ahora en otras fuerzas políticas emergentes. Hablaba de renovación, de ser la auténtica voz del pueblo, de saber lo que estaba bien y mal sin cuestionarse nada, y de la inmundicia moral que, a su juicio, representaba el PSOE. Pues bien, así se abrió una etapa en la que, sin ningún contenido, se quiso gobernar únicamente con ese discurso vacio, populista y revanchista. Se actuó con absoluta soberbia y sectarismo. El año en el que Cascos malgobernó Asturias fue un año de parálisis social e institucional. Los socialistas tuvimos que asumir la responsabilidad de devolver el movimiento a nuestra tierra, de gestionar los recursos públicos en un momento muy complicado sin dejar de lado nuestro compromiso con la justicia social y la igualdad. Por eso en Asturias congelamos las tasas universitarias; por eso en vez de privatizar hospitales abrimos dos nuevos, uno de ellos, el HUCA de Oviedo, puntero en servicios y equipamientos. Tenemos un enorme sentido de responsabilidad con nuestra tierra y con nuestros conciudadanos, y ello nos impulsa a trabajar sin cesar para dar valor a nuestro compromiso de gobernar para todos y todas poniendo sobre el papel, con cifras, con hechos, los valores de izquierdas que siempre han inspirado nuestro discurso.

Agradecer a Nino, su absoluta disponibilidad y predisposición a colaborar en este espacio.

La primera gran tarde ha llegado, deseadme suerte.

Después de muchas horas de estudio, con un ingente esfuerzo, una inacabable ilusión y férrea constancia, el día dos de julio, salvo cambio de última hora, haré el primer examen – de un total de cinco – de las pruebas de acceso al Cuerpo Superior de Letrados del Tribunal de Cuentas.

Los que frecuentáis Un Jurista entre bambalinas – los parroquianos de esta tasca – ya sabéis que me gustan los símiles y metáforas deportivas y taurinas para explicar e ilustrar situaciones o problemas. Pues bien, tengo por delante cinco tardes de confirmación de alternativa en Las Ventas con toros muy exigentes. Sólo me vale abrir la puerta grande. Cuando pase todo esto, si va bien, os explicaré un poco más cómo es un proceso de oposiciones y qué es y qué hace un Letrado del Tribunal de Cuentas.

Mi zona de entrenamientos
Mi zona de entrenamientos

En las próximas dos semanas, toca encerrarse – mas si cabe – para torear mucho de salón, es decir, recitar temas como un loco, con el objeto estar preparado y llegar a punto a la tarde del dos, en la que habré de torear seis morlacos en 75 minutos. A aquellos que me estimáis, os ruego que recéis y pidáis por mi a los Dioses, Santos, Vírgenes o en lo que sea que creáis para que tenga suerte. No obstante, yo voy a darlo todo y saldré a recibir a porta gayola.

Durante el último par de meses, este espacio me ha servido de vía de escape y de contacto con la realidad exterior a mi habitación. Os agradezco la acogida –más de 15.000 visitas– vuestros comentarios, colaboraciones y críticas. Las próximas semanas voy a dejar esto un poco abandonado por causa de fuerza mayor. Volveré en Julio, ya tengo preparados contenidos, proyectados varios post y diversas entrevistas pendientes.

Cuidaos y sed buenos. Vuelvo pronto y espero que con buenas noticias. ¡Ah, y no os olvidéis de pedir por mi!

Daniel Cortés González, un investigador calabazón.

foto (1)Daniel Cortés González es un joven calabazón, de la hornada del 87, apasionado por la historia y la cultura dombenitense. Es presidente de la Asociación “Torre Isunza” para la Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Don Benito, y dirige la “Revista de Historia de las Vegas Altas”, que es editada por el Grupo de Estudios de las Vegas Altas (GEVA), filial editorial de la Asociación Torre Isunza.

Desde el año 2010 en el que comenzó a publicar, ha sacado a la luz ya muchos artículos y trabajos, entre los que destaca su libro sobre el crimen de Don Benito.

Es para el Jurista un placer y un honor contar con su colaboración, con esta pequeña entrevista para que lo conozcáis un poco más. A Dani, agradecerle su colaboración y disponibilidad, además de desearle que siga cosechando éxitos con sus investigaciones.

¿Por qué empezaste a investigar sobre la historia de Don Benito? ¿Con qué comenzaste?

A mi siempre me ha gustado la historia en general y la genealogía. Quizás el germen que propició mi interés por la historia comenzó con la genealogía; aún recuerdo cuando en el colegio nos enviaron un trabajo consistente en realizar el árbol genealógico familiar desde los tatarabuelos. Ahí comenzó mi curiosidad por conocer la historia de mis antepasados y ésta curiosidad, éste trabajo de niño, ha provocado que hoy la historia sea una parte más de mi vida.

Mi hincapié en la historia de Don Benito comienza en 2009, aunque no es hasta 2011 cuando me meto de lleno en ella, en bucear por la prensa histórica buscando hechos relevantes sobre nuestra Ciudad, en el Archivo Municipal de Don Benito u otros Archivo regionales y nacionales.

– ¿Cuáles son los tres momentos históricos que más te apasionan de la historia de tu ciudad?

El suceso histórico del conocido como El Crimen de Don Benito, de 1902, es una de las historias que más me han llamado la atención; quizás porque lo que se había contado hasta ahora no era lo realmente fiel a lo que sucedió a principios del siglo XX.

La concesión del Título de Ciudad a Don Benito es también un hecho histórico y relevante para los dombenitenses.

Y por último, el tercer momento histórico es más un misterio aún hoy por resolver, me refiero a la fundación de Don Benito. Mucho se ha especulado sobre la fundación de nuestra Ciudad, muchas versiones, pero hoy día todavía no hay ninguna confirmación al respecto.

– Son, a pesar de tu juventud, ya muchas las investigaciones y artículos que has publicado. ¿Puedes destacar para los lectores de Un Jurista entre bambalinas los más apasionantes para ti? ¿Puedes darnos unas pinceladas sobre tus futuros trabajos?

El trabajo de investigación genealógica e histórica sobre los Donoso-Cortés, una de las familias más importantes e influyentes del Don Benito del siglo XIX y XX, ha sido algo apasionante para mi. Muchas horas de Archivo Parroquial, tiempo en el cual he aprendido muchas cosas. Tenemos un Archivo Parroquial de Santiago impresionante.

Con respecto a futuros trabajos, últimamente estoy metido de lleno en recuperar de las viejas páginas de la prensa la obra del escritor dombenitense Francisco Valdés Nicolau. Conocemos una parte en libros, pero otra parte, la publicada en la prensa del siglo XX está hoy día por descubrir. Este es el cometido que me he propuesto, recuperar la obra y memoria de Francisco Valdés.

– ¿Por qué, a pesar del tiempo transcurrido, el crimen de Don Benito sigue despertando tanto interés?frontal_sola

Fue un crimen con demasiadas irregularidades. Una Audiencia Provincial que se traslada a Don Benito, caso único, que yo conozca, en la historia de la región en el siglo XX; más de un centenar de testigos acusando a una misma persona, cuando todos coincidían en que “no oyeron nada en la noche del crimen“; pruebas que aparecían de repente de la nada; la influencia de la clase política, etc… Quizás todo esto y más hizo que el crimen fuese muy conocido y que a día de hoy todavía hablemos de él.

– ¿Crees que los medios de investigación actuales su resolución habría sido distinta?

Por supuesto; hoy en día la investigación policial y judicial nada tiene que ver con la existente a principios del siglo XX. Aunque, como todo suceso donde la clase política está involucrada, algo de similitud hubiese tenido con el proceso de principios del siglo XX; podemos ver cada dos por tres como políticos, pese a ser evidentes y notorios los delitos cometidos, el proceso siempre está enturbiado por el mero hecho de que el acusado es un político.

Gracias, de nuevo, Dani. Espero que nos sigas contando en el futuro más cosas sobre Don Benito, su cultura y su historia.

Un momento para el recuerdo

Hay imágenes y momentos que una vez vividos permanecen continuamente entre nuestros recuerdos. Y, aunque ahora tengo mi disco duro lleno de artículos y temas, la toma de posesión de José Luis Quintana, mi padre, como alcalde de Don Benito estará bien almacenada en mi memoria. El momento en que Manuel Núñez – anterior concejal de Cultura y hombre fuerte de los gobiernos populares en Don Benito – le hacía entrega del bastón de mando quedará grabado para siempre en mi retina.

Entrega del bastón de mando. Foto de Alejandro Calero (Diario Hoy).
Entrega del bastón de mando. Foto de Alejandro Calero (Diario Hoy).

El Teatro Imperial estaba abarrotado de vecinos, amigos – algunos venidos de bastante lejos – y conocidos. El acto fue muy sencillo y protocolario, tal y como marca la legislación de régimen local, pero muy emotivo.

Lamentablemente, Mariano Gallego, alcalde de Don Benito durante los últimos veinte años, falleció esta semana y no pudo ser él quien le hiciera entrega de la vara de mando. Hubiese sido un momento muy especial por lo que Mariano ha significado para mi ciudad. No obstante, Manolo Núñez es un buen representante de sus gobiernos y actuaciones. A pesar de mis notables diferencias políticas con ambos, las personas están por encima de las ideologías y tanto Mariano como Manolo gozan del cariño y respeto de muchos dombenitenses por su labor y eso ha de ser objeto de reconocimiento.

El discurso del nuevo alcalde estuvo cargado de emotividad, ilusión, esperanza y ganas por empezar un tiempo nuevo. Recordó con bonitas palabras a su antecesor, comprometiéndose a instar y apoyar su designación como Hijo adoptivo y a que la plaza de toros pase a denominarse Plaza de Toros Multiusos Mariano Gallego. Volvió a destacar la importancia de la transparencia y la necesidad de informar a los ciudadanos de por qué se toman las decisiones. Ilusionó hablando de la de la que será la legislatura de las personas. También, con altura de miras, nos recordó el potencial que tiene nuestra ciudad y que debe convertirse en uno de los referentes económicos del suroeste ibérico, junto con nuestra vecina Villanueva, informándonos de que se reunirá en fechas próximas con Miguel Ángel Gallardo. Tengo muchas esperanzas en lo que este tándem de grandes políticos pueda hacer por nuestra comarca. El triángulo Don Benito – Villanueva – Miajadas está llamado a convertirse en la punta de lanza del desarrollo económico de Extremadura.

Me gusta este proyecto. Me ilusiona este nuevo Don Benito. Tengo muchas esperanzas en este nuevo alcalde que quiere cumplir su sueño de transformar su ciudad utilizando la política como herramienta. Y es que la política de la que habla es realmente atractiva, sin rencores, sin espejos retrovisores, elegante, transparente y participativa, cercana al ciudadano, centrada en los problemas de éstos, tejiendo alianzas, ayudando a los que peor lo pasan y, en fin, contribuyendo al bienestar de los calabazones. Os digo yo que este tío – con perdón – tiene mimbres para hacer algo grande.

Presencié todo el acto con orgullo y satisfacción. Mi excelente compadre Julio – un tipo de esos que siempre quieres tener cerca, sensato, positivo, trabajador, generoso y divertido, entre otras muchas cosas – que estaba a mi lado, decía esta mañana que había que verme la cara y, me imagino.

Comienza un tiempo nuevo, os iré contando.

Hackeando la justicia.

Vaya por delante, querido lector, que esta entrada es fruto de la precipitación y de cierto hartazgo. Mira, te pongo en situación. Estoy en mi cuarto, repasando temas de Derecho Procesal y Derecho Penal, abrumado y sobrepasado por trámites, recursos, plazos, eximentes o tipos penales. Me levanto de la silla y comienzo a cantar caminando por la habitación. Me paro frente a la estantería, mientras recito el juicio verbal. Observo los lomos de los libros, me detengo en #DemocraciaHackerla foto (2) de César Ramos y empieza a venirme a la cabeza la idea de que tenemos que repensar, hackear, nuestra justicia.

Mucho se habla y se ha hablado de la necesidad de modernizar la justica. Los distintos gobiernos han promovido diferentes reformas e inversiones y muchos juristas no dejan echarle imaginación para tratar de poner luz a estos problemas. No obstante, en el 2012, un 69% de la población consideraba que el funcionamiento de la Administración de Justicia era malo.

Sin entrar en el fondo de los males endémicos que aquejan al funcionamiento de la justicia, quería dar unas pinceladas, al hilo de mi estudio, sobre dos asuntos.

El primero, es en relación con nuestros procesos judiciales y, es que estos están cargados de solemnidades y liturgias, que los hacen de difícil comprensión para el ciudadano medio – el buen padre de familia, al que se refiere el Código Civil – y esconden y dificultan lo esencial en el procedimiento, como es el dialogo con el juez. Así, considero que sin disminuir las garantías procesales, tenemos que simplificar los trámites. En este sentido, debemos aprovechar la introducción de las TICs de los juzgados y tribunales – ciertamente, muy atrasados en este punto – para eliminar ritos y papeles y, no simplemente digitalizarlos. También, tenemos que replantearnos por qué los ciudadanos no podemos actuar directamente ante los juzgados y tribunales y debemos ser representados por unos profesionales, que actúan como intermediarios y mensajeros de todo el papeleo y vienen a encarecer los costes procesales.

En segundo y último lugar – por hoy – quería compartir con vosotros la desesperación de un opositor que se siente incapaz de mantener actualizados sus aproximadamente 400 temas, con un ordenamiento que no para de cambiar. Algunos autores, como García de Enterría, hablan de la legislación motorizada; yo, mucho más escatológico, suelo referirme a este fenómeno como la cagalera legislativa. Os explico el porqué de la expresión, nuestros legisladores – europeo, estatal y autonómicos – no paran de aprobar normas que vienen a acumularse, a veces con escaso sentido, a la ingente cantidad de las ya existentes y, a ello hay que sumar la deficiente – y, cada vez peor – técnica legislativa. El resultado es que uno no sabe muchas veces qué norma es aplicable, cuál es la versión vigente y siempre tiene dudas de si realmente habrá indagado bien la disposición aplicable. Muñoz Machado escribía, a este respecto, en el número 0 de la revista El Cronista del Estado Social y Democrático de Derecho, que “la búsqueda de las normas vigentes se ha convertido en un ejercicio que requiere alta capacitación y, en no pocas ocasiones tiempo y paciencia. Siempre para llegar a resultados inseguros”.

Pasad un buen fin de semana. Sigo con mi estudio.

Descansa en Paz, Mariano.

Hoy es un día triste para mi ciudad, Don Benito. Ha fallecido Mariano Gallego, nuestro alcalde durante las dos últimas décadas.876059_1

Mi más sentido pésame a toda su familia, amigos y al Partido Popular de Don Benito. Es una gran pérdida para todos los dombenitenses.

Debemos reconocer su entrega y dedicación en favor de Don Benito durante todos estos años, su lucha por mejorar esta ciudad que hoy llora su pérdida. Estarás en nuestro recuerdo.

Descansa en Paz, Mariano.

Reflexionando sobre el futuro de la socialdemocracia.

Daniel Bell sostiene en su obra El fin de la ideología (1960) –incluido por la revista Times entre los 100 libros más influyentes de la segunda mitad del s. XX – la idea de que la historia y la ideología han llegado a su fin y el capitalismo ha triunfado. En el mismo sentido, Francis Fukuyama en su archiconocido libro El fin de la Historia y el último hombre (1992), defiende la teoría de que la historia humana como lucha entre ideologías ha concluido, y se ha dado inicio a un mundo basado en la política y la economía de libre mercado.

Nunca he creído que las ideologías hubiesen muerto, detrás de cada decisión política hay ideología. Así, os recomiendo encarecidamente la lectura de Derecha e Izquierda (1994) de Norberto Bobbio. En este texto, aún vigente – a pesar de haber transcurrido dos décadas –, el filósofo italiano mantiene la pervivencia de la izquierda y la derecha y se adentra en su núcleo teórico para caracterizar ambas ideologías.

No obstante, es innegable que tanto la izquierda como la derecha, atraviesan una importante crisis. Desde la caída del muro y del socialismo real en 1989, la izquierda y la socialdemocracia se están viendo obligadas a adaptarse y redefinir muchos de sus postulados y dar respuesta a los nuevos retos globales. Tampoco, la derecha atraviesa su mejor momento, el historiador británico Eric Hobsbawn ha señalado que el colapso económico de 2008 es una suerte de equivalente de derechas de la caída del muro de Berlín.

Como socialdemócrata convencido, vengo desde hace tiempo intentado estudiar y dar respuesta a muchos de los interrogantes ideológicos que se plantean en el socialismo democrático en Europa. Entre otras – numerosas – cuestiones, debemos pensar sobre la función redistributiva del gasto público, las reformas fiscales, la sostenibilidad y financiación de los servicios públicos, la inmigración, la integración europea, la austeridad, la desregulación de los mercados financieros, el papel del Estado frente a los mercados, la relación con el feminismo, la defensa de los derechos humanos, el gobierno abierto y la socialdemocracia…

En este contexto, he decidido emprender la publicación de varias entradas sobre la crisis y el futuro de la socialdemocracia. Trataré en algunas de ellas de exponer las alternativas que se nos ofrecen y, en otras, voy a someter a un pequeño cuestionario sobre el tema a distintas personas que pueden ayudarnos a reflexionar. Además, te invito, si estás interesado o interesada a que participes.